Cabaret Enchanté!

Enchante-banner-web-esp

Fue una función agotadora, sobre todo para ellas, que no dejaron de cantar y bailar en todo el rato, desde que empezó y se refugiaron de las bombas en aquel refugio subterráneo, que no era más que un cabaret de incógnito. La primera sorpresa llega al escuchar la música del clarinete en directo, de acuerdo, quizás esto no es demasiado sorprendente, pero que las tres actrices que interpretan la obra empiecen a cantar en un francés más que correcto, eso sí que lo es, sorprendente.

Es una obra inteligente, artísticamente densa, burlesque y llena de parodias. Imagina el mérito de que la segunda guerra mundial, casi al completo, con víctimas, responsables, países y mensajes, quede representada en un refugio oscuro, con las únicas armas de tres voces femeninas, un pianista con su piano y un clarinetista. Las voces cantan en cualquier idioma que sirva para contar algo de lo mucho que pasó en aquellos años; francés, inglés, alemán… a veces incluso cantan y cuentan con sus tacones, como en el momento en que se ponen a bailar claqué y, ya ves, entendí perfectamente todo lo que decían y eso que yo no hablo claqué.

Ese va a ser mi único reproche, el de que (aunque ninguna letra daba un giro a nada y la historia se hilaba ella solita, de forma lineal) las canciones fueran en varios idiomas diferentes, sus idiomas originales. Todos conocíamos el principio y el final, pero aún así muchos de los presentes las hubieran preferido cantadas en español. También yo lo hubiera preferido en algunas canciones, para poder cantarlas al salir, como aquella versión de Lili Marlene. Otra cosa que eché mucho de menos, un programa de mano con un listado de todo lo que se había interpretado, el nombre de todas las canciones, puesto que muchas eran conocidas, igual que salen en las listas de créditos de las películas.

Cosas del teatro, estás mucho más cerca de todo y sin embargo hay cosas que no vienen tan a mano.

Me levanté y me marché unos minutos después de aplaudir. Si hubieran pasado esa lista me hubiera quedado un rato más, a tomar nota.

Una nota al final, por aquello de los idiomas; el enchanté de la obra no es sólo para darse la mano, encierra el algo más que la empieza y la termina.

Deja un comentario

*


show
 
close