Confieso, reconozco haber sido himnotizada, y tengo que decirlo todo, tú también lo has sido. La maltrecha hipnosis en la que pocos creían, aquella con P de “profesional hipnotizador” o de Poe, quien le dedicó uno de los relatos más terroríficos que he leído, se ha disuelto en el desinterés de exponerse a hacer la …